Charles Bukowski me escupió en la cara
David Barker en El Malpensante nos ofrece una grandiosa historia con nuestro querido Bukowski como protagonista, una pieza increible e imprescindible.
” Él era nuestro dios. Todos queríamos ser como él. Es decir, queríamos ser él. Queríamos su cara, su barriga de cervecero, sus entradas en el pelo, las cicatrices del acné, su nariz protuberante y venosa como si fuera una inmensa espada o la cabeza de un pene, el cuerpo deteriorado por la bebida, la carne avinagrada. Queríamos sus borracheras, sus mujeres salvajes, su poesía brutal, su alma en pena. También queríamos vivir esa leyenda. Pero ella solo le pertenecía a él. Únicamente dios sabe cómo la había conseguido. Y no se la iba a entregar a nadie.”
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